miércoles 23/9/20
ALBOX

La culpa es del empedrado

El alcalde de Albox culpa a todos menos a él de la total falta de seguridad en el encauzamiento de la rambla que ya ha provocado un primer accidente

 

La culpa es del empedrado

El talud de cinco metros carecía de cualquier protección, pero el alcalde no solo de exculpa de todo sino que responsabiliza a los demás. “Esta situación la habrían provocado el PP de Albox, al que acusa de estar detrás de la demanda, los delegados de la Junta del PP y el PSOE, también el local y, de paso, un misterioso personaje con poder”.

Así lo resume el partido socialista quien a su vez reprocha al máximo edil que “siendo el máximo responsable de la seguridad de todos los vecinos de Albox y tras varios conatos de accidente en el borde del cauce, hemos tenido que conocer a través de su cuenta personal de Facebook que ya hay una primera víctima, por fortuna sin gravedad, del peligroso y evidente descuido del mandatario municipal”.

Desde el PSOE local, le pedimos al señor Torrecillas más autocrítica y menos teatro, que no intente engañar y manipular a la gente y, sobre todo, que deje de hacer del municipio un circo para su divertimento”

El PSOE de Albox considera deplorable que el primer edil haya intentado “repartir culpas a diestro y siniestro” obviando la falta de protección.  Los socialistas albojenses han recordado que, desde que la Junta de Andalucía sancionara al Ayuntamiento por el hormigonado ilegal de la Rambla y lo obligara a levantarlo, “encontramos una dejación de funciones en cuanto a la seguridad de los viandantes y vehículos que estacionan en la zona”, al no haberse instalado “ningún tipo de protección ni señalización desde entonces”.

Finalmente, también han reprochado al alcalde que inste a los ciudadanos a manifestar sus quejas ante la Delegación de Medio Ambiente y ante el propio Ayuntamiento, “en un intento de no sabemos muy bien qué, puesto que la solución es tan simple que esta sobreactuación avergüenza”.

“Desde el PSOE local, le pedimos al señor Torrecillas más autocrítica y menos teatro, que no intente engañar y manipular a la gente y, sobre todo, que deje de hacer del municipio un circo para su divertimento”, han reclamado.

La culpa es del empedrado