jueves 18.07.2019
CULTURA

'Guadiana' trae a Cuevas los ecos flamencos de la estirpe de los Porrina

Antonio Suárez Salazar, sobrino del mítico Marqués, actúa el viernes en el recinto Cueva Museo a las once de la noche

Con Antonio Suárez Salazar, Guadiana a efectos artísticos, desembarca en Cuevas la estirpe más legendaria del flamenco extremeño, que no es poco decir en una tierra que ha dado grandes cantaores y palos autóctonos. Los herederos de Porrina de Badajoz, en este caso sobrino del inolvidable Marqués y hermano de Ramón el Portugués, mantienen viva una llama que se encenderá el próximo viernes 12 de julio a partir de las once de la noche en el recinto Cueva Museo con entrada gratuita.

La actuación de Guadiana se enmarca en el XI Festival Flamenco 2019 que organiza la asociación Llama Viva con la colaboración del ayuntamiento. Más allá de su dilatada carrera artística, Antonio Suárez Salazar (Badajoz, 1955),  aporta, además de su eco flamenco, unos giros personales sin perder las esencias que le dotan de una personalidad diferenciada, sin duda el mayor reto de este arte.

A la edad de 12 años gana el primer premio en el Festival Flamenco de Badajoz. En el año 1972 debuta en el tablao Café Chinitas y comparte escenario con figuras de la talla de Manuel Soto Sordera, Manzanita, Carmen Mora y Enrique Morente, en la época dorada de los tablaos de Madrid.

Ha formado parte de las compañías de Sara Baras y Joaquín Canales y ha sido requerido por guitarristas como el almeriense Tomatito, Pepe Habichuela o el desaparecido Enrique de Melchor. El resto del cartel lo completan, el sábado y el domingo, Nietos de la Rumba, Aire Flamenco, Esencia Flamenquita y Funkuba.

'Guadiana' trae a Cuevas los ecos flamencos de la estirpe de los Porrina