Lunes 17.06.2019
MOJÁCAR

Sin comerlo ni beberlo

Kiko Rivera se convierte en protagonista involuntario de un nuevo episodio del conflicto entre el Maui Beach y el ayuntamiento al rechazar el juzgado la petición municipal para que no ejerciera de 'dj' en una fiesta celebrada el sábado

Un momento de la actuación como dj de Kiko Rivera (Facebook de Maui Beach)
Un momento de la actuación como dj de Kiko Rivera (Facebook de Maui Beach)

La ‘guerra’ sin cuartel que libran el Ayuntamiento de Mojácar y el chiringuito Maui Beach ha contado con el cameo de un protagonista inesperado en la figura, mucho más estilizada en la actualidad, de Kiko Rivera. El pasado sábado 1 de junio ejerció de dj en el chiringuito playero, se hizo cientos de fotos con sus fans, posó sonriente en el photocall y todo ello muy a pesar de la alcaldesa en funciones, Rosa María Cano, que en breve lo será de nuevo a todos los efectos. Solo un día antes, el ayuntamiento había solicitado en el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de Almería que se impidiese la actuación del hijo de la tonadillera y actual superviviente, Isabel Pantoja.

Obviamente, no se trataba de nada personal contra él sino de un capítulo más en este largo e intenso enfrentamiento entre la empresa de hostelería y la institución que pivota sobre la futura ampliación del Paseo Marítimo. El punto álgido de este conflicto se produjo el pasado 29 de marzo cuando los propietarios del Maui fueron expulsados del Pleno. Según explicó entonces el portavoz socialista, Manuel Zamora, la presencia de los empresarios atendía a las mediciones que un día antes habían realizado unos técnicos municipales en el chiringuito. Claro que llovía sobre mojado ya que, antes de ese incidente, el ayuntamiento ya había solicitado la clausura del local.

El punto álgido de este conflicto se produjo el pasado 29 de marzo cuando los propietarios del Maui fueron expulsados del Pleno

Lo cierto es que los juzgados no están en sintonía con las pretensiones del consistorio. Así, el mismo juzgado que ha permitido la actuación de Kiko Rivera, acordó con fecha 25 de febrero estimar el recurso presentado por los propietarios y, en consecuencia, “suspender la clausura del chiringuito Maui de Mojácar al no quedar acreditados incumplimientos relacionados con los horarios de apertura y cierre del local ni con la superación de los niveles de ruido permitidos, con molestias graves para los vecinos”.

En este caso, según el auto al que tuvo acceso la agencia EFE, la jueza señala que el consistorio presentó un escrito para que se modificara con carácter de urgencia la anulación tras tener conocimiento de que estaba prevista la fiesta con Kiko Rivera como plato fuerte.  "Evidentemente, se recoge, no existe tiempo material para dar trámite de alegaciones a la parte contraria, pues la actuación anunciada es mañana (el auto es del 31 de mayo) atendiendo a los términos en los que está formulada la solicitud (carácter de urgencia)”.

Además de los argumentos jurídicos, el texto judicial recuerda que el establecimiento ha "funcionado durante años, ya que fue hace sólo unos meses cuando la administración consideró que se trataba de una actividad sin autorización alguna, clandestina, y decidió clausurarla mediante medida cautelar". El propietario del local, Fernando Benito, reiteró a la misma agencia que sufren un "acoso continuo" por parte del Consistorio. "En Navidad, el día 24 ya nos pedía una fianza de un millón de euros. Lleva tres o cuatro años con esta persecución", añadió. A buen seguro, continuará.

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