sábado 24.08.2019
CARBONERAS

El procesamiento de un ex alcalde socialista suma otro capítulo al 'culebrón' electoral en el umbral de la campaña

El municipio vive una convulsa precampaña con enfrentamientos internos en el equipo municipal, cabezas de lista que duran un día, saltos de un partido a otro, sospechas de nepotismo y ahora un auto judicial

Salvador Hernández se dirige al público en la reciente presentación de su candidatura (Foto: Facebook Gicar)
Salvador Hernández se dirige al público en la reciente presentación de su candidatura (Foto: Facebook Gicar)

Felipe Cayuela, actual alcalde de Carboneras, no empezó la Legislatura que en breve acaba como tal. Sustituyó hace ahora un año en el cargo a su entonces compañero del Grupo Independiente de Carboneras (Gicar), Salvador Hernández, quien se vio obligado a renunciar a cuenta del fallo de la Audiencia Provincial que le condenaba a un año de inhabilitación por opacidad con la oposición. Cumplido el castigo, Hernández volvió al ruedo político. Ciudadanos anunció a bombo y platillo a primeros de abril que encabezaría su lista, pero un día después reculó y dijo que no habían estudiado bien su perfil.

Cayuela, ya enfrentado a sus compañeros del Gicar hasta el punto de que le han pedido todas las facturas de su padre con el ayuntamiento, optó por crearse otra formación, Carboneras Avanza, con la que se presentará el próximo 26 de mayo. Se entiende que ya sea necesario un respiro para asimilar el culebrón, pero no acaba aquí.

En este camino, como se mencionaba, se han vertido sospechas documentadas sobre la estrecha vinculación de los negocios del padre de Felipe Cayuela con las contrataciones municipales (los socialistas tienen más de cien en papel de gastos del consistorio) y la Junta Electoral de Zona ha exigido al alcalde que deje de anunciar ese Plan de Empleo para personas en exclusión social por su claro tufo electoralista (dicho, obviamente, en lenguaje jurídico). Hasta aquí, el guión preelectoral haría las delicias del mismísimo Almodóvar.

Entre otras cosas, se han vertido sospechas documentadas sobre la estrecha vinculación de los negocios del padre de Felipe Cayuela con las contrataciones municipales y la Junta Electoral de Zona ha exigido al alcalde que deje de anunciar por electoralista el Plan de Empleo para personas en exclusión social 

Como colofón, al menos de momento, el partido que parecía al margen de todo conflicto, es decir, el PSOE, tendrá que sortear una zancadilla surgida también de los tribunales y que, sin duda, será usada como baza electoral por sus adversarios. Así, ayer la agencia Europa Press daba a conocer un auto que da vía libre al procesamiento del ex alcalde socialista de Carboneras, Cristóbal Fernández, por delitos de prevaricación y malversación.

Una mina antielectoral en el campo de batalla del 26-M. El escrito del Juzgado número 2 de Vera entiende que existen "motivos suficientes para atribuir" a Fernández la supuesta perpetración de delitos de prevaricación administrativa y malversación de caudales públicos a cuenta de la obra para sustituir el alumbrado público en el Paseo Marítimo.

Este proyecto incluyó una subvención de la Junta de Andalucía de 295.309,58 euros (agosto de 2008) que ha tenido que reintegrar. La Fiscalía solicitó en 2017 que se abriese procedimiento a raíz de los hechos denunciados por Salvador Hernández, entonces ya alcalde. La obra tuvo un presupuesto total de poco más de 492.000 euros.

Las motivaciones jurídicas tienen índole administrativa y, en síntesis, vienen a concluir que por las prisas de Fernández en acometer la obra con fondos propios se expidieron facturas a terceros que superaron los límites de la contratación directa. En todo caso, en la política, y más en el umbral de la campaña de las municipales, los detalles cuentan poco cuando se tiene un titular tan jugoso que exprimir y los socialistas, a buen seguro, cuentan con ello.

El procesamiento de un ex alcalde socialista suma otro capítulo al 'culebrón' electoral...