Viernes 24.05.2019
POLÍTICA

El debate de nunca celebrar

Somos Mojácar-PSOE propone un cara a cara emitido por redes para contrastar modelos de desarrollo y de gestión en un clima de enfrentamiento abierto con la alcaldesa del PP con cruce de denuncias incluido

Manuel Zamora, junto a Jessica Simpson, se dirigen a sus simpatizantes en la apertura de campaña.
Manuel Zamora, junto a Jessica Simpson, se dirigen a sus simpatizantes en la apertura de campaña.

A juzgar por la tensión que se respira en los Plenos, la propuesta con la que Somos Mojácar-PSOE abrió la campaña se antoja complicada de llevar a cabo. Vendría a ser la trasposición política de un partido de alto riesgo aunque, bien es verdad, que la confrontación de ideas y programas siempre resulta esclarecedora para los votantes.

Los candidatos de izquierdas, Jessica Simpson y Manuel Zamora, ya han adelantado incluso que el formato debería ser un cara a cara entre ellos dos y sus homólogos en las listas del PP, la alcaldesa Rosa María Cano a la cabeza, que debería ser emitido por las redes y moderado por un profesional de la comunicación de la comarca. De hecho, ya le han puesto hasta título: Mojácar: presente y soluciones de futuro.

Antes de hacerse pública esta iniciativa, en la misma noche electoral, el PP había presentado un denuncia ante la Junta Electoral de Zona porque, antes del periodo oficial de 15 días, en los carteles de sus adversarios políticos aparecía un pequeño icono con una urna. Es decir, se pedía, a su entender, el voto antes de tiempo.

Un acuerdo entre ambas formaciones resulta una quimera habida cuenta de que las diferencias incluso ya superan el ámbito del debate institucional para adentrarse en el terreno personal

Ya es hilar fino, pero evidencia que un acuerdo entre ambas formaciones resulta una quimera habida cuenta de que las diferencias incluso ya superan el ámbito del debate institucional para adentrarse en el terreno personal.

Cabe recordar que Simpson acusó a la alcaldesa de haberle llamado a capítulo tras el último pleno para recriminarle, 'fuera de sí', según su valoración, su manera de plantear los asuntos en el Pleno. Por tanto, parece más que probable que el debate se quede en nada. Eso sí, solicitado está y quien lo rechace lo tendrá que decir y argumentar.

El debate de nunca celebrar