miércoles 23/9/20

Codeur, otro cortijo de destino ignoto

¿Para qué se quiere desde el Ayuntamiento de Vera que la empresa mixta del agua adquiera ahora parte de su capital a cambio de un endeudamiento de 1,6 millones de euros?
Codeur, otro cortijo de destino ignoto

La empresa mixta Codeur, propiedad municipal al 51%, se ha convertido en un cortijo más del equipo de gobierno de Vera. Como las redes sociales del ayuntamiento, pero en versión acuática. En estado de parálisis, salvo para que los consejeros del equipo de gobierno del PP cobren ese codiciado extra en la nómina de 1.000 euros a añadir a sus ya holgados sueldos de hasta casi 4.000 euros con este complemento ¿Qué hacen para merecerlo?

O nada o se desconoce. Bueno, paralizada desde el desembarco del nuevo equipo salvo para algunas cosas. Por ejemplo, para contratar y pagar de manera muy generosa (es lo que tiene hacerlo con dinero público) a una empresa consultora o cambiar, con escasa explicación, a la auditora de las cuentas ¿Información al resto de la Corporación, es decir al resto de ciudadanos que no apoyaron en las urnas al PP? Poca o ninguna. Como ejemplo, el último acta que está en poder de la oposición es del mes de noviembre. Eso sí, no consta que desde ese mes hasta el presente hayan dejado de cobrar los consejeros un céntimo de euro.

Valga como referencia que, si la empresa se valora de manera estricta por su valor en libros a esa fecha, esta participación del 8% ofertada vale en torno a 432.000 euros

El misterio sobre lo que quiere o no hacer el PP veratense con Codeur supera incluso las capacidades de Iker Jiménez. Igual se felicita públicamente de que se paralice la posible concesión en UTE del ciclo integral del agua de Garrucha que, como es el caso que se llevó al Pleno de ayer, se opta por autorizar un endeudamiento para no se sabe qué. Esa es en la actualidad la pregunta del millón ¿Para qué se quiere desde el ayuntamiento que Codeur adquiera ahora parte de su capital a cambio de un endeudamiento de 1,6 millones de euros?  Cabe recordar que, de manera unánime, se rechazó en un Pleno reciente la propuesta de adquisición de ese 8% del capital que se le ofrecía al consistorio. Las razones de entonces eran que no aportaba nada a la gestión ni a la participación municipal y que, por si fuera poco, resultaba caro para los contribuyentes que, al fin y al cabo, son los que pagan todas las rondas.

A pesar de la insistencia del Partido Popular, Codeur es todavía una empresa bien gestionada y con una situación financiera buena, al menos a fecha 31 de diciembre de 2018 de donde data su última información contable conocida. De ahí a pagar 1,6 millones de euros por un 8% de su propio capital se antoja altamente exagerado. Valga como referencia que, si la empresa se valora de manera estricta por su valor en libros a esa fecha, esta participación del 8% ofertada vale en torno a 432.000 euros.

Este resultado se obtiene de aplicar este porcentaje del 8% a la totalidad de la suma de patrimonio neto del balance (un total 5.398.882 euros). Para los no iniciados, patrimonio neto es la diferencia entre los bienes intangibles (derechos concesionales valorados) y los tangibles (maquinaria, instalaciones) así como saldos en bancos, recibos pendientes de cobro, y las deudas de la sociedad. Cerca de la objetividad, ese sería su valor.

Con estos números ¿qué aporta a los abonados que pagan sus recibos por el servicio y que recuerdan el compromiso electoral del PP de rebajar el recibo del agua?  Parece obvio, o debería, que los intereses de los socios privados, y el precio que entre ellos o con terceros pongan a su capital, es un asunto privado y allá se las apañen.

Sin embargo, la operación municipal es un asunto público y este se reduce a endeudarse (aunque sea de forma indirecta) en poco más de 800 mil euros para tener, de forma implícita, un 4% más del capital de una empresa concesionaria de su propia actividad del ciclo integral del agua ¿Es una buena estrategia? Sí, es una pregunta retórica.

Codeur, otro cortijo de destino ignoto