miércoles 23/9/20
OPINIÓN

A mi no me cuiden, pero limpien mi calle

Sin duda por deficiencias de mi intelecto no acabo de atrapar el sentido que tiene hacer una campaña de promoción turística de Vera dentro del propio municipio. Que uno se gaste casi 18.000 euros del dinero del contribuyente en hacerlo en los autobuses de Madrid, tiene su lógica. Que sueltes más de 11.000, que se sepa, para que venga Canal Sur a ver cómo se luce el regidor y de paso emita las cuñas de publicidad, puede, esto último ya que lo primero es bastante sonrojante, hasta tener un pase.

Pero eso de que le pongas el cartel a los visitantes a la puerta del hotel al que ya han venido no deja de ser, como mínimo transgresor. A no ser que, al calor de esa campaña, se cuele, como se ha colado, ese mensaje paternalista de los regidores municipales para hacer un poquito de politiqueo. Cuidando lo nuestro, para poder cuidar de ti.

Debe ser que mis aspiraciones son demasiado prosaicas, pero a mi me basta con que el ayuntamiento me limpie la calle, cosa que hace cuando se acuerda y es de frágil memoria. De cuidarme ya me ocupo yo, cuando lo hago, los amigos o la familia y no siempre. Este afán proteccionista resulta un poco vintage. Va en sintonía con esa enervante costumbre, muy propia, por ejemplo, de la Diputación y de algún que otro ayuntamiento, de añadir la coletilla “gracias a” cuando de una inversión se trata.

En fechas recientes, ocurrió con motivo de un acto en uno de los centros de salud de Pulpí. Se mostraba plena gratitud a la Junta y en su nombre a quien correspondiese. Ese concepto “qué buenos son los políticos que nos hacen cosas” pues mire, oiga, como que no. Huele a naftalina. Esto, lo otro y lo de más allá, además de los sueldos de los próceres de lo público, se hace siempre gracias a los mismos.

No es necesario ni explicitarlo. Quien más quien menos tendrá fresca en la memoria su declaración de la renta. Uno paga, por ejemplo, para no tener que salir de casa haciendo un slalom para sortear basura. Y no para que le oculten la realidad en los medios ‘informativos’ del ayuntamiento y solo le ofrezcan la foto de cuando se limpia lo que ha estado hecho un asco días y hasta semanas.

No es buena señal que el propio equipo de gobierno considere una noticia de alcance que limpia, es decir, que cumple con su obligación. Sueldo para eso y más ya se percibe. Ni tampoco es buena señal que esa frágil memoria a la que aludía les impida recordar que en la oposición todo era culpa del gobierno y ahora en el gobierno todo es culpa de los incívicos ciudadanos y de que no acertamos con eso de la milagrosa aplicación. Como si eso maquillara todo.

A mi no me cuiden, pero limpien mi calle