martes 20/10/20

Las elecciones son buenas para la salud

"No somos una sociedad indiferente. Los datos de participación lo corroboran y dejan entrever que elegir en libertad nos gusta. Eso sin duda es bueno para nuestra salud."

Aun bailan los números en las tablas electorales y los líderes en sus balcones, pero ya nos dan los resultados de las elecciones del 28 A para algunas conclusiones. Y es que son tan claras que merece la pena que no las perdamos de vista antes de que todo el mundo empiece a decir que ha ganado. La primera es que a los ciudadanos nos interesa la política, y mucho. Cuando las cosas se ponen serias salimos a votar. No somos una sociedad indiferente. Los datos de participación lo corroboran y dejan entrever que elegir en libertad nos gusta. Eso sin duda es bueno para nuestra salud. 

También, y en lectura global, el ganador de las elecciones es el estado de bienestar. Y ese, en el contexto post crisis con una ciudadanía herida y descreída que ha llevado a otros estados a una deriva populista, es un mensaje que genera ilusión. El Partido Socialista recupera un discurso de esperanza basado en la experiencia de 10 meses de gobierno y un proyecto social que es relevante no solo para España sino para una Europa desnortada. Va a ser que como Soria o Teruel, que el sur también existe.

Parece claro que la mayoría de los ciudadanos queremos protección del estado ante la vulnerabilidad y progresividad fiscal en su sostenimiento, que queremos servicios públicos de calidad y equitativos en su acceso, y que queremos derechos sociales y convivencia con diálogo. Con la misma contundencia se ha dicho que no toca crispación ni involución, y que no queremos una España sin españoles y, sobre todo, sin españolas. 

La ultraderecha nos ha hecho tener pesadillas pero ha encontrado su techo, alto, pero techo al fin y al cabo. Y el resto de la derecha que oyó en el silencio que ese era el camino tendrá que resintonizarse porque se ve que no, que ni la crispación, ni el 155, ni el Cid Campeador, están en la mente de la mayoría de la gente cuando piensa en el futuro. Y hablando del Cid, un recuerdo a Iñigo Errejón, y su batalla póstuma ganada con un Unidas Podemos que asumió todo de su discurso, todo menos a él. 

Las elecciones son buenas para la salud
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