martes 20/10/20

La nueva normalidad

Pues entra uno en su garaje y está el mismo coche, más sucio eso sí. La ropa es diferente, pero no es nueva, es la del verano pasado. Eso sí, todo el mundo va con la mascarilla en la cara o en la papada. Entonces, ¿dónde está la nueva normalidad?

La nueva normalidad es más normal que nueva y debería ser al revés. Con la que hemos pasado y vamos a pasar mejor poner en marcha novedades en la normalidad que nos ayuden con las curvas, que son las de siempre pero más cerradas.

Lo primero despejar dudas ¿Habrá más pandemia y más virus? Sin duda. No sabemos si en dos meses o 10 años, pero habrá más. La vieja normalidad ya tuvo algunas y en la nueva volverán. Prepararse para esto es una necesidad y una obligación. En la próxima ya no podremos decir que no sabemos dónde hemos puesto las mascarillas, esta vez no.

¿Hemos aprendido algo? Muchísimo. Y con dolor. Pero de poco valdrá si la nueva normalidad consiste en pasar página, olvidar la pesadilla y no poner en marcha los cambios y transformaciones necesarios

¿Hemos aprendido algo? Muchísimo. Y con dolor. Pero de poco valdrá si la nueva normalidad consiste en pasar página, olvidar la pesadilla y no poner en marcha los cambios y transformaciones necesarios. Hemos aprendido que para cuando vienen mal dadas mejor tener cosas guardadas que los socios y vecinos se olvidan rápido de los acuerdos y uniones por muy europeas que sean.

Hemos aprendido que al centro de salud es mejor llamar antes de ir. Esto es una buena idea también en la nueva normalidad, lo primero porque puede que el asunto se lo arreglen directamente y otra porque hemos visto que los sitios donde compartimos espacio con más enfermos tienen su riesgo.

Y no podemos olvidar los hábitos de protección cotidianos. No solo es llevar la mascarilla, que se ha convertido casi en símbolo, es todo lo demás: lavarse las manos con frecuencia, y sobre todo procurar mantener esa distancia de 2 metros por norma en todos nuestros contactos. Esto significa en la práctica apostar por los encuentros al aire libre, ventilar y solear las casas y las cosas.

La nueva normalidad nos traerá vacaciones con el coche en el pueblo, reencuentros con amigos, cines de verano, música al aire libre, teatro de calle, picnics y excursiones…cosas que ya sabíamos hacer

La nueva normalidad nos traerá vacaciones con el coche en el pueblo, reencuentros con amigos, cines de verano, música al aire libre, teatro de calle, picnics y excursiones…cosas que ya sabíamos hacer y que dejaron paso a semanas en Londres o a vuelos baratos como sardinas en lata a cualquier sitio. Todas cosas en las que corra el aire, que decían antes. Nada que el sentido común no ayude a recordar.

Y también la lucha contra la desinformación y los bulos. Porque nos hemos comido, nos comemos cada una que hemos flipado. Por eso es necesario recuperar la información de sus fuentes, de medios y periódicos, de periodistas de los que preguntan y contrastan. Por eso en la nueva normalidad es estupendo encontrarse con el Levantico en la pantalla. No se lo pierdan, es la nueva normalidad.

La nueva normalidad