domingo 18.08.2019

Pitoniso y caradura

"Chulesco hasta llegar a las manos, desagradable en su dialéctica, camorrista parlamentario, machista y, lo que es peor, jaleado por los suyos como si en vez de ser una especie a extinguir formase parte intocable de su patrimonio"
rafa hernando
rafa hernando

Vaya por delante que Rafael Hernando debería estar subvencionado en política aunque solo sea por representar todo un tutorial de lo que no debe ser una actividad muy necesaria y digna cuando no se pervierte, como es su caso. Chulesco hasta llegar a las manos, desagradable en su dialéctica, camorrista parlamentario, machista y, lo que es peor, jaleado por los suyos como si en vez de ser una especie a extinguir formase parte intocable de su patrimonio. De hecho, se ha perdido la cuenta del tiempo que lleva agarrado a la boya del cargo público. Pues no contento con esa enumeración de cualidades, ahora, como vienen las vacaciones, ha dejado los deberes hechos y se ha metido a pitoniso.

Cuesta escribir cosas que provocan tanto bochorno ajeno, pero ha venido a decir que las restricciones de agua del otoño en Almería serán culpa de Pedro Sánchez. Ya, ya, todavía es verano, pero dicho queda y al chiringuito que se me calienta la cervecita. Por lo visto, le han pasado unos apuntes sus asesores para que se ponga las manos en la cabeza por la paralización de las desaladoras y le han escrito unas preguntitas para el Senado.

Obviamente, que estas infraestructuras estén sin funcionar es inadmisible e impresentable. Hasta ahí no cabe discusión. Empero, ¿se ha molestado Hernando o sus palmeros en chequear las fechas? Por ejemplo, la desaladora de Villaricos, una ruina en todos los sentidos se averió en 2012. Un poquito de Google y un poquito de por favor. Solo eso bastaría para ver cómo el PP de Almería, sí el PP y no el Orfeón Donostiarra, salía al paso un año después, pá qué las prisas, a decir que se iban a invertir de manera urgente 20 millones para solucionarlo ¿Dónde están los 20 millones? Ni Lobatón tiene una pista.

Acaso fuera porque en ese 2012 no gobernaba Sánchez ni Zapatero. En ese año, y en el 2013, en el 14 y en el 15 lo hacía un tal Mariano Rajoy que, al menos y pese a su retiro, a Rafa Hernando, ese ídolo del hooliganismo popular, le sonará a juzgar por las lisonjas que le dedicaba. Igual no le suena tanto, eso sí, como palmearse una cara tan dura. Pero vamos, nada nuevo bajo el sol. Para eso le pagamos entre todos.

Pitoniso y caradura