sábado 24/10/20

En todos los sitios cuecen tránsfugas

No es fácil competir con el foco mediático de Madrid cuando aún colea, y coleará, el fichaje por parte de Ciudadanos del ex presidente madrileño del PP, Ángel Garrido. Sin embargo, no hay que arrugarse. Poner a un tránsfuga en la lista viene a ser la versión normalizada en política del ‘siente a un pobre en su mesa’ que el genial Berlanga retratara en Plácido. Por tanto, no hace falta irse lejos.  En Cuevas del Almanzora se ha vivido, incluso con antelación porque era un secreto a voces, un momento Garrido en la persona del ex concejal socialista José María Bascuñana.

Las listas, y los listos ahora que hay que fomentar el lenguaje inclusivo, ya tienen carácter oficial. Irá de número dos por Ciudadanos tras Indalecio Modesto, un tándem que promete. Como se recordará, Bascuñana dimitió el pasado 25 de febrero tras comunicarle el alcalde del PSOE, Antonio Fernández Liria, que no contaría con él para las próximas elecciones.

Soliviantado por lo que Fernández Liria definió como “ataque de huevos”, un diagnóstico poco científico pero muy elocuente, dejó el cargo de manera inmediata. Acaso no era cuestión de perder tiempo cuando había que buscarse otro cobijo. No parece que le haya costado mucho. Es lo que tiene no exigir oposiciones ni currículum para estos menesteres.

Como se apuntaba, Ciudadanos, que arrampla a derecha e izquierda y le da igual carne que pescado, ha sido también en este caso el destino de este voluble representante público. Es posible, incluso seguro, que estas opiniones les irriten a los implicados, pero bastaría ponerse en el pellejo del ciudadano, así, en singular, que a fin de cuentas es el que paga las rondas, para sopesar qué puede pensar de estos virajes.

No sería raro, por ejemplo, concluir que cuando se huele la mínima posibilidad de seguir en el cargo, los ideales, a algunos, les importan una higa. Que, en estos casos, casi mejor ahorrarse los motivos y callar porque todo lo que diga suena a insulto a la inteligencia

¿Alguien se imagina que un cargo público en el poder lo abandone para irse a un partido de la oposición porque ha cambiado de ideología? Pues eso.  A Garrido le han hecho en Madrid una radiografía completa de lo dijo por esa boquita de quienes serán a partir de hoy sus compañeros. Al portavoz de Ciudadanos le llegó a tildar de “tonto útil” de la izquierda, lo que no ha impedido tiempo después que ambos se echen piropazos y posen juntos ante las cámaras. Ya lo dijo el torero. Hay gente pá tó.

En todos los sitios cuecen tránsfugas